Dificultad sostenida para concentrarse
Más allá de la edad típica de atención. Pierde instrucciones, no termina tareas, parece "en otra parte".
Trastornos del neurodesarrollo, atención, aprendizaje, sueño y epilepsia. Diagnóstico riguroso y planes de manejo que la familia entiende y puede sostener.
No todo lo que parece "problema de conducta" lo es. A veces detrás hay un cuadro que se puede entender y trabajar.
El desarrollo tiene un rango amplio de normalidad. Pero si algo de esto se sostiene, vale la pena evaluar.
Más allá de la edad típica de atención. Pierde instrucciones, no termina tareas, parece "en otra parte".
Habla, comprensión o motricidad que avanzan más lento que lo esperado para la edad.
Niño inteligente que no logra adquirir la lectoescritura al ritmo del curso, a pesar del esfuerzo.
Desconexiones breves, movimientos extraños, episodios de pérdida de conciencia o convulsiones.

"La salud y desarrollo de los niños y jóvenes es mi prioridad profesional. Creo que el trabajo coordinado de equipos de salud, docentes y familias es la mejor estrategia."
Cuando algo no calza con lo esperado para la edad y se sostiene en el tiempo: dificultades académicas inexplicables, sospecha de TDAH, episodios que asustan, o cuando el colegio sugiere descartar algún diagnóstico.
La evaluación neurocognitiva la coordinamos con psicólogas especialistas en testing. El neurólogo integra los resultados de tests, observación clínica, antecedentes familiares y exámenes complementarios en un diagnóstico único.
Rara vez. La primera consulta es para escuchar, examinar y entender. Si se necesita medicación, se conversa en una segunda instancia con la familia y se explica con tiempo el por qué, los beneficios esperados y los efectos secundarios posibles.
Sí. Con autorización familiar emitimos informes, hablamos con orientadores y proponemos adecuaciones curriculares cuando corresponde. El plan no funciona si solo vive en la consulta.