Síntomas físicos recurrentes
Dolores de cabeza, de estómago o fatiga que vuelven una y otra vez, sin causa clara.
La adolescencia es la etapa más compleja de la salud — el cuerpo, el ánimo, los hábitos y la identidad cambian al mismo tiempo. Acompañamos esa transición con tiempo y mirada clínica entrenada.
La pediatría del adolescente atiende a personas entre los 10 y los 25 años. Estos son algunos de los motivos que vemos en consulta.
No esperes a que aparezca un diagnóstico. Estas son señales que sí justifican conversar con la pediatra.
Dolores de cabeza, de estómago o fatiga que vuelven una y otra vez, sin causa clara.
Pérdida o aumento de peso significativo, cambio drástico de hábitos alimentarios.
Insomnio sostenido, sueño no reparador, hipersomnia en adolescentes.
Pubertad muy temprana o muy tardía, ciclos irregulares, dudas que el control general no resuelve.

"Trabajo con niños, adolescentes y sus familias, con un enfoque cercano y familiar, en conjunto con un equipo interdisciplinario, con el fin de prevenir problemas de salud, promocionar una vida saludable y resolver enfermedades prevalentes."
Atendemos desde los 8 hasta los 25 años. La pediatría del adolescente es una subespecialidad que justamente cubre esa transición que la pediatría general suele cerrar a los 14 o 15.
Sí, y de hecho lo recomendamos a partir de los 14 años para gran parte de la consulta. Hay un momento inicial con los padres, un espacio privado con el adolescente, y un cierre conjunto. Confidencialidad clara desde el primer minuto.
Realizamos toma de signos, evaluación clínica completa y orientación sobre exámenes complementarios. Para laboratorio o imagenología derivamos a centros de confianza y revisamos los resultados con la familia.
Con tu consentimiento, podemos emitir informes para el colegio, conversar con el equipo de orientación o recomendar adecuaciones específicas. Siempre con la familia al centro de la decisión.